La inteligencia social es una clave del éxito, tanto a nivel profesional, como personal. De hecho, se dice que te contratan por tu coeficiente intelectual y te ascienden por tu inteligencia emocional.

Las habilidades sociales de una persona están directamente relacionadas a su éxito y felicidad. Las personas hábiles socialmente caen bien a los demás ya que resulta fácil relacionarse con ellas.

Evidentemnte, dentro de las habilidades más importantes está la comunicación. Muchas veces nos encontramos con personas que pueden ser súper simpáticas, pero muy malas comunicadoras.

¿Sabes por qué? Porque las personas simpáticas (a diferencia de las empáticas) no siempre están interesadas en la otra persona.

Es habitual que si vas a contarle una historia tuya (buena o mala) a una persona simpática, te sonría y te cuente una historia mejor o peor que la tuya.

Tanto la comunicación como las habilidades sociales, parten de la empatía, no de la simpatía. ¿La diferencia?

La empatía es la habilidad de ponerte en los zapatos de los demás, mientras que la simpatía simplemente es consciente de las emociones del otro, pero no hace nada por ponerse en sus zapatos.

Características de la Gente Socialmente Hábil

En este vídeo, verás cuáles son las caracteríticas de las personas socialmente hábiles y podrás medir tu propia capacidad.

Estrategias para Desarrollar tus Habilidades Sociales

Por suerte, la habilidad social depende en gran medida de tu Inteligencia Emocional, lo que significa que puedes mejorar mucho en esta área aplicando estas estrategias:

Respeta las diferencias

Vivimos en un mundo globalizado, lo que genera una inmensa riqueza cultural. En nuestro día a día, conectamos con gente de diferentes culturas, razas, religiones, experiencias, géneros, preferencias…

La mayoría de las personas aprende las habilidades sociales en su familia, en el colegio con sus amigos y en la comunidad en la que creció. Como nuestra infancia marca mucho nuestra forma de ser y es donde aprendimos que ciertas cosas están «bien» y otras «mal», tendemos a juzgar a la gente por aquellos aprendizajes que tuvimos.

Cuando te abres a las diferencias y eliges aprender, en lugar de comparar y criticar lo que es diferente, tu capacidad de entender el mundo se amplía de forma importante. Cuando te interesas por las costumbres, los sueños, las ideas o las formas de comportarse de los demás, mejoras tus habilidades sociales.

Presta atención a la gente que te rodea

La gente socialmente inteligente es excelente observando a la gente que la rodea y las pequeñas cosas (o claves) que la otra persona expresa. Por ejemplo, una persona con buenas habilidades sociales simplemente con observar a alguien se dará cuenta cuál es la emoción que siente esa persona al hablar de un tema cualquiera. Una persona no tan hábil socialmente, ni siquiera reparará en las emociones de los demás. Esto me lleva al siguiente punto.

Trabaja en mejorar tu Inteligencia Emocional

La Inteligencia Social y la Emocional se parecen bastante, pero no son iguales. La Inteligencia Emocional trata sobre reconocer y gestionar tus emociones. Para poder gestionar tus emociones, primero tienes que reconocer qué estás sintiendo, por ejemplo, cuando discutes con alguien: es frustración, tristeza, dolor, ansiedad, miedo, rechazo…. Reconocer y gestionar tus propias emociones te ayuda a reconocer las emociones de los demás y regular las tuyas.

Desarrolla tu capacidad de conversar

Una de las claves para desarrollar tu capacidad de conversar, es estar dispuesta a escuchar y compartir. Por un lado, escuchar lo que dice la otra persona es muy importante. Sin embargo, tener la habilidad de hilvanar la conversación en base a lo que el otro dijo, te ayudará a desarrollar tu capacidad de conversar.

Un ejemplo: imagínate que alguien te dice «A mi me gusta mucho ir al gimnasio». Una persona con habilidad para conversar, puede sacar varios temas de esta frase corta. Por ejemplo: lo importante que es mantener un alto nivel de ejercicio físico; cómo los gustos nos van cambiando en la vida, las mejores competencias de los gimnasios… ¿te das cuenta? En cambio, una persona con limitadas habilidades sociales, puede contestar «a mi también» o «no me gustan los gimnasios».

Luego están las personas que solamente hacen preguntas… o que sonsacan información y que no comparten nada de ellas. Estas personas tampoco tienen habilidades sociales desarrolladas.

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